Una excursión al campo

— ¡Suban al autobús, chicos! – gritó la sita Asunción.

Un autobús escolar

El Orejones y yo estábamos jugando con las piedras del campo cuando el resto de nuestra clase subió al bus. Solamente tenemos un día cada año para ir a una excursión en el campo, y ese año nosotros estábamos yendo primero al Museo del Prado y después al Parque de San Isidro. Estaba contento de no tener clase, pero todavía prefería otro lugar. ¡Qué chasco! El año anterior, habíamos ido a un castillo. ¡Miramos espadas y dagas y armadura! Había hasta un cepo panelado que la gente de la época medieval les ponía a los criminales. Entonces el arte es un poco más aburrido y realmente el arte no puede compararse con ver estas armas.

Un castillo en el campo

Sí, me gusta el arte, más o menos. Mi tipo favorito de arte es la animación, como mis películas favoritas, Donkey Xote y El Cid: La leyenda. El arte que está en el Museo del Prado es para las personas viejas porque es amado por mi abuelo, quien está de la próstata por supuesto. Debe de ser porque la sita Asunción escogió ir allí. Nunca no entiendo a los maestros. Pero fuera como fuese, quería disfrutar este museo. Sabía que el museo tenía pinturas de chicas desnudas, y tenía la intención de buscarlas.

Durante el viaje en el bus, me senté con el Orejones y hablamos de deportes.

—Atlético Madrid es el mejor equipo del mundo mundial. ¡Koke mola un pegote! Él solamente tiene veintidós años, entonces hay mucho tiempo más que Koke puede jugar. Espero que él no salga del equipo. – dijo el Orejones.

—Estoy de acuerdo que Koke es un jugador buenísimo, pero Real Madrid acaba de subir en las tablas y ahora está en el primer lugar. Por lo tanto a todas luces Real Madrid es el mejor equipo de verdad. Iría a un partido del equipo si tuviera el dinero. Las boletas son demasiado caras, desafortunadamente. – me quejé.

A veces, tengo envidia de otros niños que pueden ir a lugares caros. Puedo ir al parque de diversiones de vez en cuando, pero escucho de algunos chicos que van frecuentemente.  Sus familias pueden permitirse más cosas para ellos y no entiendo por qué mi familia no puede hacer lo mismo. Desde luego sé que mi familia gana menos que ellos, pero no pienso que sea justo porque imagino que mis padres trabajan tan arduamente como sus padres. Aunque está bien, tengo mucha diversión en las cosas que no cuestan nada.

Cuando finalmente llegamos al Museo, la sita Asunción empezó a hablar de sus obras favoritas.

—¡Mi pintura favorita está aquí! Esta es Las Meninas por el mejor pintor del mundo, Diego Velázquez. Es muy antigua, pero habla de la condición humana que siempre es relevante.  Muestra la duda sobre la realidad. Miren al espejo y…

La pintura Las Meninas por Diego Velázquez

¡Ay caramba! Ella podría hablar eternamente. Tenía que salir y buscar lo que yo quería ver. No quería oír de esos tópicos locos de los que ella hablaba. Examiné mi mapa y decidí que debía explorar un poco por mi cuenta. Discretamente dejé el grupo y caminé por muchas salas. Me aburrieron muchas obras de arte, pero busqué algunas interesantes porque prefería el arte moderno. Después de mucho tiempo, vi la pintura que estaba buscando. Era La maja desnuda de Francisco Goya. No era tan buena como me la imaginaba, pero estaba entusiasmado para jactarme de esto ante mis amigos. Finalmente, oí una voz familiar…

—Estudiantes, tienen que cubrirse los ojos cuando pasamos por esta sala.

¡Estaba diciendo a la clase la sita Asunción! Me escondí e ingresé al grupo después de pasar. Yihad fue la única persona que me vio. Él me amenazó:

— ¡Acabo de verte, Manolito! Voy a decirle a la sita Asunción.

No quería hablar con ella ese día. Por eso, le dije:

—Yihad, por favor no. Puedes tener mis golosinas cuando almorcemos.

Y con eso, un acuerdo fue hecho. Después de terminar nuestra visita al museo, todos volvimos al autobús y salimos para el Parque de San Isidro. Almorzamos en el autobús, y como habíamos acordado, le di mis dulces al cochino traidor Yihad. ¡Que lástima!

Yihad verdaderamente no es mi amigo favorito porque un amigo real estaría orgulloso de mí y hasta celoso de mi hallazgo. Pero él mola un pegote a veces entonces tengo que pasar el rato con él. De todas formas, Yihad no dañó mi comida completamente porque ese día mi madre hizo el mejor bocadillo del mundo con mermelada y mantequilla de cacahuete. Entonces estaba contento y listo para divertirme en el parque.

El barrio de San Isidro Labrador está en el distrito de Carabanchel, que (como he dicho muchas veces) también es el nombre de mi barrio. Su nombre realmente no era “Labrador,” pero lo puso allí la gente porque él, cuando estaba vivo, se llevaba bien con los pobres y cuidaba de la tierra. Supongo que este tío debe de haber hecho algo muy grande y importante, porque cada año en mayo toda la gente lo celebra. Todos se juntan en la calle y forman una procesión con banderas y estatuas. Mi madre me dijo una vez que estas celebraciones son para el día de su festividad. Nunca las he visto por mí mismo, porque las grandes procesiones nunca vienen a mi barrio. Sin embargo, imagino que algún día me gustaría tener mi propio día de festividad.

Cuando llegamos al parque, estábamos todos muy emocionados. Nos pusimos locos estirando las piernas y haciendo bromas. Mientras la Sita Asunción se estaba poniendo loca gritando — ¡Permanezcan juntos! ¡Permanezcan juntos! —

Goya en el Parque San Isidro

Goya en el Parque San Isidro

Cuando finalmente nos calmaron, nos reunimos alrededor de una gran estatua de la cabeza de Goya. En mi opinión, parecía que el tío Goya había tenido mala leche. Pero después de mirar algunas de las otras pinturas que hizo, podría ver por qué sería así.

Según la Sita Asunción, el pintor Goya ha pintado una obra sobre las Fiestas de San Isidro Labrador que han puesto en el parque cada año hasta los años setenta. La Sita siguió hablando sobre la historia del parque, sobre las tradiciones de las fiestas, y sobre el gran santo de los santos que era San Isidro Labrador. Pero después de un rato, comencé a dar cabezadas, pero el Orejones me dio un pellizco en el brazo que me despertó inmediatamente. Por eso es mi mejor amigo.

El parque estaba lleno de fuentes escénicas y flores coloridas, todas las cosas que a la Sita Asunción le encantaba mostrarnos. Cuando por fin terminó de hablar (¡Gracias a Dios!), ella nos dijo que íbamos a tener veinte minutos para ir a explorar en grupos pequeños. ¡Cómo mola!

Viejos jugando al ajedrez

Viejos jugando al ajedrez

Orejones, Yihad y yo, por supuesto, éramos un grupo. Empezamos a pasear por el parque cuando vimos a un grupo de tres viejos sentados alrededor de una mesa y jugando una partida de ajedrez.

— Escuche – dijo uno. — Si tuviera la opción de vivir en una gran mansión como esas celebridades con sus coches ricos y todo, yo absolutamente diría que no quiero. Estoy completamente satisfecho con la manera en que vivo ahora. ¡Me he ganado cada centavo que tengo! –

Y con eso el otro viejo mudó su pieza en un movimiento muy estratégico (podíamos saberlo, debido a la expresión de frustración que hizo el otro después.)

Él que no estaba jugando respondió — Pero piense en todas las cosas que podría hacer para los hijos y los nietos si usted les diera todas las riquezas que ha obtenido. – Era claro que este viejo era el más sabio del trío. Orejones y Yihad comenzaron a alejarse, pero yo estaba tan fascinado por la conversación que no me podía mover.

— Mi abuelo siempre me dice que el dinero es importante, porque es lo que gobierna el mundo. Pero si abusas el dinero, va a volver y morderte en el trasero, – yo dije, tratando de unirme a la discusión.

—Tu abuelo es un hombre muy inteligente. ¿Como se llama? – preguntó el primero. Aprovechando a la oportunidad, comencé a explicar todo lo que sabía sobre mi abuelo desde el principio de los tiempos, incluyendo información sobre de donde era y cómo su familia había llegado a la ciudad de Carabanchel. Y la mejor parte fue que todos los viejos parecían que querían escucharme!

Sentía como que sólo había hablado durante cinco minutos cuando la Sita Asunción me encontró. Ella también parecía que tenía mala leche.

La Sita Asuncion enojada

— Todos hemos estado buscándote durante diez minutos! – ella me reprendió.

Después de que ella se disculpó con los viejos porque yo había sido una molestia (aunque realmente que no es cierto), ella me tomó de la manga y me llevó a unir con el resto de la clase cerca del bus. Todos ellos estaban entretenidos por la escena y hacían bromas que nosotros, los viejos y yo, eran similares a causa de nuestras gafas.

Pero a pesar de todo, me sentí bien. Había sido un día largo y exitoso para una excursión. Sabía que cuando llegara a casa me gustaría saludar a mi mamá y al imbecil en la misma manera. Pero cuando ví a mi abuelo, corrí a él con entusiasmo y con una noticia: “Abuelo, ¡tengo una historia interesante para contarte!