Mi admirador secreto

[audio:http://blogs.ats.amherst.edu/span-130-manolito-gafotas/files/2013/05/My-Song-21.mp3|titles=Mi admirador secreto ]

El Feliz día de los enamorados es el día festivo favorito de mi abuelo.  Muchas personas hubiesen preferido que llegara la navidad  pero mi abuelo se ilusionaba con el día de San Valentín. No estaba de acuerdo con mi abuelo porque mi día festivo favorito es el día de San Jorge. Había una leyenda que San Jorge asesinó un dragón para salvar a una princesa. Pero eso no es  importante.

Lo que os iba a decir era un secreto. No me permitían hablar sobre esto cuando estaba en el mismo lugar con mi abuelo porque mi madre me soltaría una colleja, pero mi abuela murió antes del nacimiento de El Imbécil. Ella era el alma gemela de mi abuelo. Llevaban cincuenta años de matrimonio. El día de San Valentín era su día festivo favorito también. Era romántica, por eso mi abuelo necesitaba comprarle muchos regalos para hacerla feliz. Mi abuelo le compraba un ramo de rosas y chocolates.

Si hubiera tenido dinero, le habría comprado un collar o pendientes. Le encantaban las joyas especialmente con diamantes y perlas.

 

 

Nunca fueron a los restaurantes porque a mi abuelo le gustaba la comida de mi abuela más que la comida de los restaurantes. Estaban enamorados. Nunca supe la razón de su muerte pero pensé que ella había muerto de cáncer. Cuando ella murió, mi abuelo sufrió mucho. Actuó de una manera diferente y lloraba todo el tiempo. Pero recientemente, he empezado a hablar con otras mujeres y le guste ligar con las mujeres. El día de San Valentín, él caminaba por el parque y les daba rosas y chocolates a las mujeres lindas del barrio. Él era un Don Juan.

En solo dos días iba a ser el día de San Valentín. Esa noche cuando se estaba preparando para dormir, mi abuelo me preguntó si me gustaban las chicas. Pensaba si debía contarle mi obsesión con la madre del Orejones, pero estaba avergonzado. Por eso decidí que no se lo diría. Mi abuelo dijo que él pensaba que la Susana era mi novia porque pasaba mucho tiempo con ella. ¡La Susana Braga Sucias! ¡Estaba mal de la cabeza! ¡Susana! No me gustaba Susana, era uno de los chicos. Si sólo supiera a quién amaba. Era la mujer más bella del mundo mundial. Ella era cariñosa. Quería gritarle  a mi abuelo por pensar que Susana era mi novia, pero ya se estaba durmiendo. Me dije a mí mismo que era imposible que Susana fuera  mi novia. Entonces me dormí.

La próxima mañana me desperté para ir a la escuela. Me cepillé los dientes, me cambié mi ropa y desayuné. Como de costumbre, mi abuelo me acompañó a la escuela. En clase la sita nos dio un proyecto. Necesitábamos escribir un poema sobre el Día de San Valentín. Me molaba un pegote esta tarea  porque tenía la inspiración. Escribiría mi poema sobre la madre del Orejones López. Cuando terminó la escuela, no fui al parque con mis amigos. Fui a mi casa para escribir mi poema.

Mi abuelo me ayudó. El próximo día en clase la sita pidió que cada estudiante viniera al frente de la clase para leer su poema. El primero fue Yihad. Su poema se llamaba…

“Mi poema sobre el Día de San Valentín

Las rosas son rojas

Las violetas son azules

Si yo fuera tú,

Me gustaría yo también” 

Todos mis compañeros se estaban riendo cuando Yihad leyó su poema. Después llegó mi turno para leer mi poema.

                     “Mi alma gemela

Tu sonrisa es como el sol

Tus ojos brillan como la luna

Cuando te miro, siento mariposas en mi estómago

  Me gustaría que un día tú fueras mía”

La última persona a quien la sita llamó para leer su poema fue la Susana. Caminó hasta el frente de la clase y comenzó a leer. Pero antes de que ella pudiera decir dos palabras sonó la campana.  La sita dijo que ella leería su poema al principio de la clase al día siguiente.

Después de la escuela, nos fuimos al parque del Ahorcado. Decidimos jugar un juego. Yihad, como siempre, estableció las bases y reglas del juego. Yo era el ladrón. La Susana, Yihad y el Orejones tenían que perseguirme y enviarme a la cárcel.  Jugamos por una media hora, cuando nuestros padres nos gritaron que necesitábamos ir a cenar. Agarré mi mochila del suelo y corrí a mi casa.

Yo comí pollo y arroz con mi familia. El imbécil puso ketchup encima de su arroz. ¿Qué extraño? Después de la cena mi madre me mandó: Haz tu tarea.  Cuando yo sacaba la tarea de mi mochila, una hoja de papel doblada cayó al suelo. Desdoblé la hoja de papel y vi que había un dibujo de un corazón y un poema en el papel.

Yo puse la nota en mi mochila y comencé mi tarea. Pero mientras yo hacía mi tarea, también pensaba en quién podría haber escrito esta nota.

Cuando yo estaba en mi cama esa noche, le conté a mi abuelo sobre la nota. Le di el poema y él lo leyó .

Después de que él acabó de leerlo, me dijo: -Tienes una admiradora. ¡¿Qué fantástico?!

Le dije: -No es fantástico porque no sé quien me lo escribió.

Me preguntó: -¿Hay algunas chicas en tu clase que sean muy simpáticas o les gusta hablar contigo?

Le contesté: -No sé pero la semana pasada Rosa me dio un lápiz después de que el mío se había roto.

Mi abuelo se sonrío y me dijo: – Probablemente ella será tu admiradora.

Le respondí:-No sé. Eso está por ver.

Mi abuelo leyó el poema otra vez y me dijo: -Es muy raro que a una chica no le gusten las flores ¿Conoces a alguna mujer que no le gusten las flores?”

Le contesté: -No sé abuelo. Nunca le he preguntado nadie si le gustan flores. Me preguntó: -¿Estás seguro que Susana no es tu admiradora?

Le grité: -¡Sí, estoy seguro que no es Susana! ¿Estás mal de la cabeza ? -¡Silencio!- mi madre nos gritó de su cuarto.

-Lo siento.- le dijimos.

Le dije a mi abuelo: -Estoy seguro que no es Susana porque ella es sólo mi amiga.

Mi abuelo me respondió: -Exactamente y el poema dice, ‘ Ya tú eres mi amigo’. Pero no podemos estar seguro. No te preocupes. Duérmete.

Entonces me dormí aunque nunca le dije a mi abuelo que yo esperaba que mi admiradora fuera la madre del Orejones porque ella ya había sido mi amor secreto.

Cuando yo estaba durmiendo, tuve un sueño sobre la boda entre la madre de Orejones y yo. Yo caminaba por el pasillo de una iglesia y podía ver la espalda de la madre de Orejones. Ella estaba muy bonita con su vestido blanco y su pelo rubio. Pero cuando se dio vuelta ella tenía la cara de Susana.

Yo me desperté y grité: -¡No!

-Ah, silencio Manolito.- mi abuelo me dijo.

Yo volví a dormirme.

 

La próxima mañana yo caminé a la escuela. Cuando la clase comenzó, la sita le mandó a Susana leer su poema. Susana estaba muy nerviosa y comenzó ” Mi amor secreto. Ya tú eres mi amigo…” Su poema era igual que el poema de mi admiradora secreta. ¡Susana era mi admiradora! Estaba muy sorprendido. Quedé en silencio durante toda la clase.

Después de la clase yo encontré a Susana en el parque y le pregunté: -¿Pusiste una nota en mi mochila ayer?

Me contestó: -Sí.

Pero ella estaba muy nerviosa y eso fue  muy extraño porque ella nunca estaba nerviosa.

Le dije: -Pues, ¿por qué no me contaste esto antes?

Ella me contestó: -No quiero perder nuestra amistad.

Yo pensé sobre el buen tiempo que mi abuelo tenía cuando él ligaba con las mujeres del barrio. ¡Como mola!

Entonces le dije: -Pues….Si no tengo que comprar  flores para tí, seré tu novio. Pero nuestra relación necesitaría quedar en secreto porque yo tampoco quiero perder nuestra relación.

Y aquel es el principio de mi primera relación con mi primera novia en el mundo mundial.